Sistema Económico Mundial

viernes, febrero 02, 2007

Lectura Nº3 Engels

¿QUÉ ES UNA CONCEPCIÓN DEL MUNDO?

La concepción del mundo es una serie de principios que dan razón a la conducta de un sujeto. Gran parte de la consciencia de la vida cotidiana puede interpretarse en términos de principios o creencias muchas veces implícitas, “inconscientes” en el sujeto que obra o reacciona.

Muchas veces esos principios están explícitos en la cultura de la sociedad en que vive, pues ésta suele contener unas afirmaciones acerca de la naturaleza del mundo físico y de la vida.

La parte contemplativa está íntimamente relacionada con la parte práctica.

La existencia de una formulación explícita de la concepción del mundo en la cultura de una sociedad no permite averiguar cuál es la concepción del mundo realmente activa en esa sociedad porque el carácter de sobreestructura que tiene la concepción del mundo no consiste en ser mecánico reflejo, ingenuo y directo en la realidad social y natural vivida.

Las concepciones del mundo presentan unas puntas concentradas y conscientes en forma de credo religioso-moral o sistema filosófico muy característica hasta el siglo XIX y que vió ser arrebatados varios campos por las ciencias positivista e intentó salvarse en un repertorio de supuestas verdades superiores a las de las ciencias. En los casos mas ambiguos, la filosofía sistemática presenta mas o menos la pretensión de dar de sí por razonamiento el contenido de las ciencias positivas.

Esta pretensión se considerará fracasada hacia mediados del XIX con la disgregación de Hegel. La causa principal es la constitución del conocimiento científico positivo durante la Edad Moderna que se caracteriza por su intersujetividad y por su capacidad de posibilitar previsiones exactas.

Las concepciones del mundo carecen de los rasgos del conocimiento positivo porque afirman cuestiones que no pueden ser verificables por los métodos del conocimiento.

El carácter inspirador de la investigación se produce constantemente a lo largo de la investigación, en combinación con necesidades internas y dialéctico-formales, de ésta.

La concepción marxista del mundo, aspira a terminar con la presencia en la conducta humana de factores no reconocidos, es decir, tratan de liberar las consciencia ya que ello presupone la liberación de la práctica.

El nuevo materialismo “no es una filosofía, sino una simple concepción del mundo que se sostiene en las ciencias reales. Esta escueta formulación de Engels supone la concepción de lo filosófico como un nivel del pensamiento científico: el de la inspiración del propio investigar y de la reflexión sobre su marcha y sus resultados.

La ciencia positivista realiza el principio del materialismo a tavés de una metodología analítico-reductiva. Su eliminación de los factores irracionales en la explicacion del mundo procede a través de una reducción analítica de las formaciones complejas y cualitativamente determinadas a factores menos complejos y mas homogéneos cualitativamente, con tendencia a una reducción, tal que el aspecto cualitativo pierde su relevancia.

El análisis reductivo practicado por la ciencia tiene regularmente un éxito que podemos descomponer en dos aspectos:
1º La reducción de fenómenos complejos a nociones más elementales y homogéneas, desprovistas de connotaciones cualitativas permitiendo penetrar eficazmente en la realidad, pues posibilita el planteamiento de preguntas muy exactas a la naturaleza
2º Por otra parte posibilita a la larga, la formación de conceptos más adecuados.

La concepción del mundo tiene por fuerza que dar de sí una determinada compresión de las totalidades concretas pues la práctica humana además de adentrarse en la realidad, también trata de entender aquello que la ciencia positiva no puede recoger.