Sistema Económico Mundial

lunes, diciembre 25, 2006

Jornada Musical

Artista: Celtas Cortos
Album: En estos días inciertos en que vivir es un arte
Canción: El emigrante


Esta es la vida del emigrante
del vagabundo del sueño errante.
Coge tu vida en tu pañuelo
con tu pobreza tira pa´lante.
Si encuentras un destino
si encuentras el camino
tendrás que irte a ese lugar
el polvo del camino
cubre tu rostro amigo
con tu miseria a ese lugar.
Un dios maldijo la vida del emigrante
serás mal visto por la gente en todas partes
serás odiado por racistas maleantes.
y la justicia te maltrata sin piedad.
Todos hermanos. Todos farsantes
hacen mentiras con las verdades
buscas trabajo y tienes hambre
pero no hay sitio pal emigrante.
Si encuentras un destino
si encuentras el camino
tendrás que irte a ese lugar
el polvo del camino
cubre tu rostro amigo
con tu miseria a ese lugar.
Un dios maldijo la vida del emigrante
serás mal visto por la gente en todas partes
serás odiado por racistas maleantes.
Y la justicia te maltrata sin piedad.
La tierra de occidente, ya no tiene vergüenza,
arrasa nuestra tierra, nos roba la riqueza
¡Qué bien se come de restaurante!
¡Cuánta miseria pal emigrante!
¡Qué bien se come de restaurante!
¡Cuánta miseria pal emigrante!
Nuestros hijos se mueren.
Estómago vacío. Tú lo ves por la tele
después de haber comido.
Nuestros hijos se mueren.
Estómago vacío. Tú lo ves por la tele
después de haber comido.
¡Qué bien se come de restaurante!
¡cuánta miseria pal emigrante!
¡qué bien se come de restaurante!
¡cuánta miseria pal emigrante!
Un dios maldijo la vida del emigrante
serás mal visto por la gente en todas partes
serás odiado por racistas maleantes.
Y la justicia te maltrata sin piedad.
Somos distintos, somos iguales.
Pero en la calle nadie lo sabe.
Pan para todos. Tenemos hambre.
Pero los ricos no lo comparten.
Somos distintos
somos iguales

martes, diciembre 12, 2006

Liberalismo Económico e Inmigración

Cada día vivimos rodeados de productos fabricados más alla de nuestras fronteras, productos que obtenemos a un precio irrisorio, mirando hacia otro lado ante una evidente explotación de sus productores.

Que derecho entonces, nos permite expoliar a esos paises, corromper sus gobiernos, contaminar sus rios, explotar a sus trabajadores y someterles a condiciones claramente injustas, para nosotros poder mantener un nivel de vida derrochador. Y tras alabar el libre tránsito de mercancias sobre el que se asienta nuestra economía, negar a esos ciudadanos su derecho a viajar por lo menso tan lejos como viajan sus productos.

Una cosa está clara, nos asentamos sobre las espaldas del tercer mundo. Nos ponemos de pie sobre ellas a medida que les vamos hundiendo un poco más en al mierda.

Mientras no se cambie el modelo, y ya no por caridad (cosa dificilmente esperable), sino por darnos cuenta que todos viajamos en un mismo barco, se empiece a promulgar una verdadera globalización, un verdadero progreso basado en el desarrollo conjunto de al humanidad; no se puede ser optimista respecto al futuro.